Quiénes somos
No nacimos para desarrollar tecnología por desarrollar.
Nacimos para hacer crecer a las personas y a las empresas con las que trabajamos.
Creemos que cuando una empresa crece de verdad, no solo mejoran sus resultados.
Cambia la vida de quienes la lideran, de los equipos que la forman y del impacto que genera a su alrededor.
Por eso trabajamos desde la confianza y desde propuestas de valor reales,
pensadas para aportar claridad, transformar decisiones y construir proyectos con sentido.
Desde la dirección
Esta forma de trabajar no es casual.
Es la manera en la que entiendo los proyectos desde hace años.
Las soluciones que funcionan no empiezan por la tecnología, sino por entender el contexto real en el que deben operar.
Por eso cada proyecto, cada equipo y cada iniciativa que lideramos parte de un criterio claro:
aportar claridad, generar confianza y asumir la responsabilidad cuando el camino aún no está definido.
Josep Mª Sedó
Fundador y CEO
Cómo trabajamos
Somos un equipo que entiende la tecnología como una consecuencia, no como un punto de partida.
Creemos que una buena solución tecnológica solo puede nacer de comprender primero
la realidad de una empresa.
Antes que herramientas, analizamos contextos, escuchamos a las personas
y entendemos por qué las cosas funcionan —o dejan de funcionar—
de la manera en que lo hacen.
Nuestro papel es aportar claridad antes que código.
¿Cuál es el problema?
En in[ ]ser entendemos el desarrollo tecnológico como una consecuencia, no como un punto de partida.
Por eso nuestra forma de trabajar comienza siempre por una pregunta fundamental:
¿cuál es el problema?
La diferencia entre “qué hay que hacer” y “cuál es el problema”
En muchos proyectos digitales se inicia la conversación con:
“¿Qué hay que hacer?”
Esta pregunta asume que el cliente debe saberlo.
Le traslada la responsabilidad de definir la solución,
cuando en realidad esa es precisamente la parte compleja del trabajo.
Pedirle al cliente que determine qué hay que hacer implica que debe conocer aspectos
que no tienen por qué estar en su dominio:
- el origen real del problema
- las alternativas posibles
- las consecuencias de cada decisión
- y cómo encajará la solución en su organización
Es una carga que no tiene por qué asumir.
No es razonable esperar que formule la solución
cuando lo que necesita es ayuda para entender bien su situación.
Por qué empezamos por el problema
Preguntar “¿cuál es el problema?” nos permite abordar el proyecto desde un lugar más sólido.
Facilita:
- analizar lo que ocurre sin suposiciones
- comprender el contexto y las limitaciones
- detectar incoherencias o necesidades ocultas
- y encontrar soluciones que encajan de verdad
A partir de ahí, somos nosotros quienes asumimos la responsabilidad
de definir qué se debe hacer, con claridad y criterio.
Solo cuando el problema está bien entendido
tiene sentido hablar de herramientas o desarrollos.
Nuestro papel
No esperamos que el cliente tenga la respuesta técnica,
ni que llegue con la solución,
ni que imagine cómo debería resolverse su reto.
Nuestro papel es acompañar, interpretar, cuestionar cuando haga falta
y construir una visión compartida del problema.
Solo así la solución final —sea del tipo que sea—
tiene solidez y sentido.