Custodia de criterio
Tomar buenas decisiones hoy para no pagar errores mañana
En los sistemas de software, los problemas más graves no suelen venir de errores técnicos puntuales.
Suelen venir de decisiones mal tomadas —o no tomadas— a lo largo del tiempo.
La custodia de criterio existe para que el sistema conserve coherencia, continuidad y sentido más allá de una entrega concreta.
Qué entendemos por custodia de criterio
La custodia de criterio es una forma de acompañamiento técnico y estratégico centrado en decisiones clave.
Implica entender el sistema en su contexto real y sostener un hilo conductor que evita soluciones frágiles o cortoplacistas.
No sustituye a un equipo interno.
No es consultoría puntual.
Es responsabilidad compartida sobre las decisiones que determinan la continuidad del sistema.
La degradación silenciosa de los sistemas
Muchos sistemas no fallan de golpe.
Siguen funcionando… mientras pierden valor.
Decisiones que nadie recuerda por qué se tomaron.
Conocimiento que se queda en personas concretas.
Cambios que se hacen “con cuidado” por miedo a romper algo.
Esa degradación es silenciosa, pero constante.
La custodia de criterio existe para evitarla:
para que el sistema conserve contexto, coherencia y capacidad de evolución.
Proteger el know-how como activo del sistema
En muchos sistemas, el mayor valor no está solo en el código.
Está en:
- por qué se tomaron ciertas decisiones
- qué alternativas se descartaron
- cómo encaja el sistema en el negocio real
Ese conocimiento suele dispersarse con el tiempo:
personas que se van, proveedores que cambian, decisiones que se toman sin contexto.
La custodia de criterio actúa como memoria del sistema,
protegiendo ese know-how y asegurando que las decisiones futuras se apoyan en lo ya aprendido.
Relevo generacional y continuidad del sistema
En muchos negocios, el mayor riesgo no aparece cuando el sistema falla,
sino cuando cambia quién toma las decisiones.
El relevo generacional suele evidenciar algo que ya estaba ahí:
que parte del criterio y del conocimiento del sistema no está documentado ni compartido.
La custodia de criterio permite:
- hacer explícitas decisiones implícitas
- preservar el conocimiento acumulado
- asegurar que el sistema puede evolucionar sin depender de una sola persona
No se trata de cambiarlo todo.
Se trata de que el sistema siga teniendo sentido cuando cambia quien lo dirige.
Cuándo tiene sentido la custodia de criterio
La custodia de criterio puede aportar valor en tres situaciones habituales.
1) Cuando ya existe un sistema
Hay sistemas que llevan años en producción.
Funcionan, pero nadie tiene del todo claro:
- por qué se tomaron ciertas decisiones
- qué se puede tocar sin romper algo
- hacia dónde debería evolucionar el sistema
En estos casos, la custodia de criterio aporta orden y continuidad:
- revisión de arquitectura y decisiones existentes
- contexto donde hay complejidad acumulada
- acompañamiento en cambios relevantes
2) Durante la construcción de un proyecto
En proyectos nuevos o rediseños importantes,
las decisiones iniciales condicionan todo lo que viene después.
La custodia de criterio durante un proyecto implica:
- pensar el sistema antes de construirlo
- tomar decisiones con impacto a largo plazo
- evitar rehacer y sobrecostes futuros
- alinear negocio, uso real y tecnología
En muchos casos, esta custodia acompaña al software a medida,
asegurando que el sistema nace con una base sólida.
3) Como continuidad a largo plazo
Un sistema no se termina cuando se entrega.
Con el tiempo:
- cambian las necesidades
- aparecen nuevas decisiones
- se incorporan personas
- el sistema puede degradarse sin que nadie lo note
La custodia de criterio como continuidad aporta:
- seguimiento periódico
- apoyo en decisiones futuras
- coherencia en la evolución del sistema
- tranquilidad
No es mantenimiento técnico.
Es proteger el criterio y el conocimiento que sostienen el sistema a lo largo del tiempo.
Relación con sistemas conectados (IoT)
Cuando el software interactúa con el mundo real, una mala decisión inicial se paga durante años.
Por eso, los sistemas conectados se abordan siempre desde la custodia de criterio:
- pensando en el largo plazo
- evitando soluciones frágiles
- priorizando la continuidad del sistema
Si tu sistema es importante, el criterio lo es aún más
Si tu proyecto necesita continuidad, claridad y decisiones bien tomadas,
es mejor hablarlo antes de que la complejidad se acumule.
