CASO DE ÉXITO

Locmar

Cómo transformar el criterio de un fundador en un sistema capaz de presupuestar, planificar y ejecutar obras industriales

4 minutos de lectura

«Necesitábamos que cualquier persona pudiera valorar una obra aplicando exactamente los mismos criterios que utilizamos desde el primer día.»

Damià Tous
Fundador y CEO de Locmar

[Caso completo]

Cuando el conocimiento está en una sola persona.

En empresas de construcción industrial, el proceso de valoración suele apoyarse en herramientas técnicas, hojas de cálculo y años de experiencia acumulada.

El problema aparece cuando gran parte de ese conocimiento reside en una única persona.

Cada presupuesto requiere revisar partidas, ajustar rendimientos, repartir costes, validar recursos y comprobar que todos los criterios utilizados siguen siendo coherentes con la realidad de la obra.

A medida que la empresa crece, esta dependencia se convierte en una limitación.

En Locmar existía un objetivo claro:

Preservar el conocimiento del fundador y convertirlo en un sistema capaz de trabajar con la misma lógica y los mismos criterios utilizados durante años.

[El reto]

La compañía disponía de herramientas de cálculo y hojas Excel desarrolladas a lo largo del tiempo.

Aunque permitían valorar proyectos, cada nueva oferta exigía revisar múltiples variables manualmente:

  • Rendimientos.
  • Recursos.
  • Maquinaria.
  • Mano de obra.
  • Alquileres.
  • Centros de coste.
  • Repartos entre partidas.

Pequeños errores podían provocar desviaciones en costes o márgenes.

Además, el crecimiento de la organización hacía necesario que otras personas pudieran elaborar presupuestos sin depender constantemente de la supervisión del fundador.

La pregunta era sencilla:

¿Cómo conseguir que cualquier técnico pueda presupuestar aplicando exactamente los mismos criterios que utiliza la dirección?

Cada decisión importa.

Cada error cuesta.

El objetivo no era digitalizar Excel.

El objetivo era extraer la lógica de negocio.

[La solución]

El proyecto comenzó con una fase poco habitual en el desarrollo de software: entender cómo piensa la empresa cuando calcula.

Durante meses se analizaron presupuestos, criterios de valoración, reglas de reparto y metodologías de cálculo utilizadas por Locmar.

El objetivo no era digitalizar Excel. El objetivo era extraer la lógica de negocio. A partir de ese conocimiento se desarrolló una plataforma capaz de:

  • Generar presupuestos automáticamente.
  • Aplicar criterios de reparto entre partidas.
  • Distribuir costes compartidos entre recursos.
  • Calcular rendimientos.
  • Gestionar maquinaria y alquileres.
  • Estandarizar valoraciones.
  • Eliminar errores manuales.
  • Mantener la coherencia económica entre proyectos.

La plataforma actúa como una representación digital del método de cálculo desarrollado por la compañía durante años.

[Mucho más que presupuestos]

Una vez consolidada la capa de cálculo, el sistema evolucionó hacia la gestión completa del proyecto.

La aceptación de una oferta activa automáticamente los procesos necesarios para iniciar una obra.

Entre ellos:

  • Planificación de trabajos.
  • Generación de tareas.
  • Seguimiento documental.
  • Control de recursos.
  • Gestión de personal.
  • Preparación de materiales.
  • Seguimiento de maquinaria.
  • Revisiones periódicas.
  • ITV y mantenimientos.
  • Control de elementos obligatorios de seguridad y señalización.

La información deja de estar dispersa entre correos, documentos y llamadas para convertirse en un flujo operativo centralizado.

[Trazabilidad y control operativo]

Uno de los objetivos principales era disponer de visibilidad completa sobre cada proyecto.

La plataforma permite conocer:

  • Qué tareas deben ejecutarse.
  • Quién es responsable de cada acción.
  • Qué documentación falta
  • Qué materiales deben solicitarse.
  • Qué recursos deben incorporarse.
  • Qué actuaciones están pendientes de validación

Esto reduce la dependencia de recordatorios manuales y evita que tareas críticas queden fuera del proceso.

[El resultado]

Locmar ha conseguido convertir un conocimiento empresarial complejo en un sistema estructurado y repetible.

La organización puede:

  • Presupuestar con mayor rapidez.
  • Reducir errores de cálculo.
  • Mantener criterios homogéneos.
  • Escalar la capacidad de valoración.
  • Automatizar procesos repetitivos.
  • Mejorar la planificación.
  • Incrementar la trazabilidad de los proyectos.
  • Preservar el conocimiento estratégico de la empresa.

Pero el principal resultado no es tecnológico.

Es organizativo.

La experiencia acumulada durante años ya no depende exclusivamente de una persona.

Ahora forma parte del funcionamiento de la compañía.

Muchas empresas creen que necesitan un software.

En realidad, necesitan proteger el conocimiento que las hace diferentes.

[Lo que realmente se construyó]

En Locmar no se desarrolló únicamente una herramienta de presupuestos.

Se construyó un sistema capaz de capturar, preservar y ejecutar la lógica de negocio que ha permitido a la compañía crecer durante años.

Y eso convierte el conocimiento en un activo escalable.