Cuando el software necesita interactuar con el mundo real
En algunos proyectos, al poner foco en un sector concreto, el sistema no puede quedarse solo en lo digital.
El software necesita leer datos del entorno o accionar sobre la realidad.
Ahí es donde conectamos el software a medida con el mundo físico.
Esto no nace de un error, nace del foco
Los sistemas conectados no aparecen porque una empresa lo esté haciendo mal,
sino porque al trabajar en proyectos reales y profundizar en un sector,
surge de forma natural una necesidad adicional.
Medir lo que ocurre en el entorno.
Obtener datos que no existen en lo digital.
O accionar elementos del mundo físico como parte del sistema.
Cuando eso ocurre, el software deja de ser una capa aislada
y pasa a formar parte de un sistema más amplio.
El adyacente natural del software a medida
Cuando se diseña software a medida con criterio y foco,
aparece de forma natural su adyacente posible: la interacción con el mundo real.
No es un cambio de negocio.
No es un nuevo vertical.
No es una moda tecnológica.
Es una extensión lógica del sistema cuando el problema lo requiere.
Nuestra aportación está en entender esa interacción
y hacer que lo físico y lo digital funcionen como un único sistema coherente.
Qué hacemos exactamente
No abordamos estos proyectos desde la electrónica ni desde el hardware,
sino desde el sistema completo.
Cuando el proyecto lo necesita, conectamos:
- software a medida
- lectura de datos del entorno
- capacidad de accionar sobre el mundo real
A veces utilizando dispositivos existentes.
Otras veces diseñando componentes específicos.
Siempre como parte de un sistema pensado para operar en el tiempo,
no como un añadido aislado.
Electrónica y firmware, solo cuando tiene sentido
En algunos proyectos, los dispositivos disponibles no encajan
con el sistema que hay que construir.
En esos casos, diseñamos la electrónica y el firmware necesarios
para que la interacción con el software sea fiable y sostenible.
No como un fin en sí mismo,
sino como una pieza más del sistema.
No somos una fábrica de hardware.
Diseñamos lo necesario para que el sistema funcione.
Experiencia real construyendo sistemas completos
Esta forma de trabajar nace de proyectos reales,
donde el software no vive aislado,
sino conectado a procesos físicos y operativos.
Esa experiencia nos permite saber
cuándo tiene sentido llegar hasta aquí
y cuándo no aporta valor.
No todos los proyectos necesitan sistemas conectados.
Y decidir no hacerlo también forma parte del criterio.
Relación con el software a medida
Los sistemas conectados no son un servicio independiente.
Son una consecuencia directa de entender bien el problema,
el sector y el sistema.
Por eso, este tipo de proyectos siempre parten de una base sólida
de arquitectura y decisiones bien tomadas desde el inicio.
Custodia de criterio en sistemas conectados
Cuando el software interactúa con el mundo real,
una mala decisión inicial se paga durante años.
Por eso, estos sistemas se abordan siempre desde la custodia de criterio:
pensando en el largo plazo,
evitando soluciones frágiles
y priorizando la continuidad del sistema.
Antes de decidir cómo, conviene decidir si tiene sentido
Si tu proyecto necesita algo más que software,
pero no tienes claro hasta dónde llegar,
es mejor hablarlo antes de tomar decisiones.
